Ryanair reportó un beneficio neto de 1.610 millones de euros en el año fiscal 2024-2025, lo que representa una caída del 16% respecto al ejercicio anterior, cuando alcanzó los 1.920 millones de euros.
La aerolínea atribuyó la disminución de beneficios a la presión sobre los precios, ya que las tarifas promedio fueron 7% más bajas. Aunque los ingresos por servicios adicionales crecieron un 1%, no compensaron la caída en los ingresos por billetes.
A pesar de ello, Ryanair logró transportar 200 millones de pasajeros, marcando un récord histórico y un aumento del 9% respecto al año anterior. Los ingresos totales crecieron apenas 4% (de 13.440 a 13.920 millones de euros), insuficiente frente a un aumento del 9% en los costos operativos.
La compañía destacó su solidez financiera, con 4.000 millones de euros en efectivo, una recompra de acciones equivalente al 7% del capital y un dividendo de 0,227 euros por acción previsto para septiembre de 2025.
De cara al futuro, Ryanair planea seguir expandiendo su capacidad con la incorporación de nuevos Boeing 737 MAX. Actualmente opera 181 unidades del modelo B737-8200, que representan casi un tercio de su flota total de 618 aviones. La aerolínea espera recibir 29 aeronaves más en los próximos 12 meses y confía en alcanzar los 300 millones de pasajeros para 2034.