La Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA) anunció la cancelación de sus iniciativas para operar vuelos comerciales con un único piloto en cabina. La decisión afecta directamente al desarrollo de los programas eMCO (mínimo número de tripulantes) y SiPO (operaciones con un solo piloto).
EASA argumentó que la tecnología actual no ofrece el mismo nivel de seguridad que garantiza la presencia de dos pilotos a bordo. Para avanzar hacia ese modelo operativo, sería necesario mejorar los sistemas que permiten al piloto gestionar múltiples instrumentos, monitorear su estado de salud en tiempo real y automatizar funciones de seguridad del avión.
Aunque la agencia no lo menciona directamente, la oposición del gremio de pilotos también habría sido un factor determinante. Organizaciones como ECA (European Cockpit Association) e IFALPA (Federación Internacional de Asociaciones de Pilotos de Líneas Aéreas) sostienen que la presencia de dos pilotos es esencial para garantizar la redundancia necesaria en caso de emergencias durante el vuelo.
El anuncio representa un freno a las aspiraciones de algunas aerolíneas y fabricantes, como Airbus o Boeing, que veían en la reducción de tripulación una posible vía para disminuir costos operativos.