La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) cuestionó el incremento del 33% en las tarifas del Aeropuerto de Schiphol, en Ámsterdam, anunciado por la Autoridad de Consumidores y Mercados de los Países Bajos (ACM). La subida se aplicará de forma escalonada entre 2025 y 2027, con un alza del 41% en 2025, 7% en 2026 y una reducción del 12,5% en 2027.
Según la ACM, la medida responde al aumento de costos laborales, expansión del personal, alza en tasas de interés, menor número de pasajeros y compensación por las pérdidas generadas durante la pandemia. Para IATA, estos aumentos duplicarán los costos respecto a 2019, mientras que los servicios del aeropuerto han mostrado un deterioro.
Además del aumento general, Schiphol aplicará una política de tarifas diferenciadas: los aviones más silenciosos pagarán menos y los más ruidosos, más. También subirán los cargos por operaciones nocturnas debido a su mayor impacto en la comunidad.
Hasta ahora, diez aerolíneas y tres organizaciones han presentado quejas formales contra estos ajustes. La ACM afirma que las nuevas tarifas cumplen con la legislación vigente, que exige que las aerolíneas cubran los costos operativos con un margen de beneficio limitado para el aeropuerto.
IATA argumenta que la aviación genera más de 400.000 empleos y representa el 3,6% del PIB de los Países Bajos, por lo que considera esencial que las tarifas aeroportuarias se mantengan competitivas para no afectar la conectividad ni la economía nacional.