Miles de pasajeros permanecen varados en el Aeropuerto Internacional Hamad de Doha luego de que Qatar cerrara su espacio aéreo durante varias horas la noche del lunes, tras un ataque con misiles iraníes contra la base aérea Al Udeid.
En la madrugada del martes, Qatar Airways anunció la reanudación de sus vuelos, pero advirtió que la normalización total de las operaciones podría tardar varios días. La aerolínea indicó que está desplegando personal adicional en el aeropuerto para asistir a los viajeros afectados.
Los pasajeros afectados reportaron largas filas y escasa atención por parte del personal en tierra, dificultando los procesos de reprogramación de vuelos. Algunos videos mostraron aglomeraciones dentro de la terminal, aunque hay denuncias de que autoridades locales han ordenado borrar imágenes del caos.
El lunes por la noche, aproximadamente 100 aviones de Qatar Airways que se dirigían a Doha fueron desviados a aeropuertos alternativos en la región y más allá, lo que ha dejado aeronaves y tripulaciones fuera de posición, generando un efecto en cadena en la programación de vuelos.
Qatar no cuenta con normativas específicas que garanticen derechos a los pasajeros en situaciones de interrupción, por lo que la asistencia depende exclusivamente de la voluntad de la aerolínea. No obstante, quienes hayan iniciado su viaje en la Unión Europea o Reino Unido pueden tener derecho a alojamiento y alimentos en caso de demoras prolongadas, aunque no aplicará compensación económica, ya que el incidente se considera una circunstancia extraordinaria.