Seis meses después de la guerra que a fines de febrero paralizó la actividad en Dubái, el tráfico aéreo y turístico del emirato sigue lejos de la normalidad. La ocupación hotelera cayó al 20 % en marzo, cuando comenzaron los bombardeos, y en junio todavía rondaba el 45 %, muy por debajo de 2025, el mejor año turístico de la historia del destino. Se han cancelado más de cien grandes eventos previstos en la ciudad, una señal directa de la magnitud del problema para la industria de reuniones y para la conectividad de largo radio.
Según Preferente, el retorno de las aerolíneas extranjeras se está postergando en línea con la demanda: Lufthansa regresará el 13 de septiembre, British Airways el 25 de octubre y Singapore Airlines el 24 de octubre. La aerolínea local, Emirates, trabaja intensamente en normalizar sus operaciones y ya vuela a casi todos sus destinos previos, pero opera con frecuencias equivalentes al 75 % de lo habitual porque la demanda no acompaña. Como hub de conexiones el esquema funciona de manera razonable; como destino turístico, el deterioro es más profundo. El medio agrega que el impacto también es social: la legislación laboral local ofrece escasa protección al empleado, los despidos han sido masivos y numerosos permisos de residencia quedaron en riesgo por la falta de empleo de sus titulares. Para el mercado latinoamericano, la recuperación parcial de Emirates condiciona la oferta de conexiones hacia Asia y Oceanía vía Dubái desde São Paulo, Buenos Aires y Santiago.
Lee la noticia en la fuente original: https://www.preferente.com/noticias-de-transportes/noticias-de-aerolineas/sorpresa-en-dubai-el-turismo-y-las-aerolineas-no-retornan-351470.html