La industria de la aviación mundial se encamina hacia una crisis de capacidad debido a una escasez proyectada de 4800 aeronaves en los próximos tres años, lo que representa aproximadamente el 13% de la flota global necesaria. Esta brecha entre la oferta y la demanda se debe principalmente a los persistentes retrasos en las cadenas de suministro, los problemas en la fabricación de motores y el retiro acelerado de modelos más antiguos, lo que dificultará que las aerolíneas cumplan con sus planes de expansión y renovación de flota.
De acuerdo con lo que reporta Air Cargo Week, esta situación afectará tanto al transporte de pasajeros como al de carga aérea, ejerciendo una presión al alza en los costos operativos y las tarifas. El déficit está obligando a muchos operadores a extender la vida útil de aviones menos eficientes mediante costosos mantenimientos preventivos. Según los analistas del sector, este escenario de escasez de equipos nuevos podría prolongarse hasta bien entrada la próxima década, limitando el crecimiento proyectado del tráfico aéreo internacional a pesar de la fuerte demanda de mercado.
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