La Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos inició este 14 de mayo una reunión de dos días con las principales aerolíneas para discutir la posibilidad de reducir la cantidad de vuelos en el aeropuerto Newark Liberty International, con el fin de disminuir los retrasos.
Según informó Reuters, esta es la primera reunión de este tipo en más de 20 años, y cuenta con la participación del secretario de Transporte, Duffy, y representantes de las aerolíneas.
La FAA ya había comenzado a ralentizar las llegadas y salidas en Newark debido a obras en las pistas, problemas de personal y fallas tecnológicas en el centro de control de tráfico aéreo de Philadelphia TRACON.
United Airlines, que tiene a Newark como uno de sus principales hubs, ya ha reducido parte de sus operaciones y respalda la propuesta de limitar los vuelos. El aeropuerto ha experimentado tres semanas de problemas técnicos desde el 28 de abril, cuando se cancelaron más de 1.000 vuelos.
El secretario Duffy señaló que estas interrupciones han puesto en evidencia la necesidad de modernizar el sistema de control de tráfico aéreo del país, un proyecto anunciado para completarse durante el mandato del presidente Trump pero que aún no ha recibido financiamiento del Congreso. Se estima que el costo sería de varios miles de millones de dólares.
“La capacidad del aeropuerto no permite operar al nivel programado actualmente”, afirmó la FAA. La agencia agregó que la reducción de vuelos permitiría disminuir la sobreprogramación, los retrasos y las cancelaciones a niveles aceptables.