La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) alertó que la escasez de aeronaves está limitando seriamente la capacidad de crecimiento del sector aéreo. Según el organismo, las interrupciones en la cadena de suministro y los retrasos en la producción de motores y componentes están dificultando la entrega de nuevos aviones, lo que obliga a las aerolíneas a mantener en operación modelos más antiguos y menos eficientes.
IATA señaló que estos problemas se originan en prácticas previas como la producción ajustada y el modelo de inventario justo a tiempo, que colapsaron durante la pandemia. Este quiebre dejó secuelas como pérdida de mano de obra calificada, quiebra de proveedores y debilitamiento del conocimiento técnico en la industria.
Actualmente, los fabricantes enfrentan una cartera de pedidos con plazos de entrega superiores a diez años, lo que obliga a las aerolíneas a replantear sus planes de flota e inversión.
De acuerdo con las estimaciones, si se considera un crecimiento constante del 1.7% anual en la producción, entre 2019 y 2025 se ha acumulado una escasez de 4,814 aeronaves. Al incluir la brecha entre la flota activa y la actual cartera de pedidos, el déficit estimado asciende a 5,352 aviones.
La utilización de la flota también ha aumentado: las toneladas-kilómetro disponibles por aeronave alcanzaron un récord de 54 millones en 2024, comparado con un promedio de 42 millones en la década anterior. Si este aumento se atribuye únicamente a la falta de aviones, el déficit estructural sería de 3,092 aeronaves.
Finalmente, IATA indicó que si no hubiesen ocurrido la pandemia ni otros choques de demanda, el mercado requeriría actualmente 10,000 aviones adicionales para cubrir la demanda potencial, lo que refleja la profundidad del desequilibrio entre oferta y demanda en el sector aéreo global.