La Agencia de Seguridad Aérea de la Unión Europea (EASA) ha comunicado que la certificación del avión chino COMAC C919 no se completará antes de 2028, extendiendo el proceso entre tres y seis años. Este anuncio frustra las expectativas del fabricante chino, que aspiraba a obtener la aprobación europea en 2025 para facilitar su entrada en mercados internacionales.
El director ejecutivo de EASA, Florian Guillermet, explicó que el retraso se debe a la necesidad de realizar pruebas exhaustivas, incluyendo la validación del diseño, revisión de componentes clave y vuelos de prueba, etapas habituales en la homologación de aeronaves comerciales. Aunque COMAC ha estado trabajando con EASA durante cuatro años, solo dos de esos años han sido productivos en términos de avances significativos.
A pesar de no contar aún con certificación fuera de China, el C919 continúa su desarrollo. Desde su primera entrega a China Eastern Airlines en 2022, COMAC ha incrementado su producción, con 13 unidades entregadas en 2024 y una proyección de 30 entregas para 2025. El objetivo a largo plazo es alcanzar una producción anual de 150 aeronaves en un plazo de cinco años.
Actualmente, el C919 acumula alrededor de 1.000 pedidos, lo que representa cerca del 10% del mercado mundial de vuelos de media distancia. Aunque aún está lejos de los niveles de producción de competidores como el Airbus A320neo o el Boeing 737 MAX, COMAC busca posicionarse como una alternativa competitiva en el sector aeronáutico global.
Uno de los aspectos que destaca del C919 es su precio, estimado en 70 millones de dólares, significativamente inferior al de sus modelos equivalentes, como el A320, que puede llegar a costar hasta 110 millones de dólares. Este factor económico podría influir en futuras decisiones de compra por parte de aerolíneas que buscan opciones más asequibles.
Fuente: preferente.com