Conectividad aérea doméstica: el gran impulso que necesita el turismo en Panamá

Por Moisés Véliz Arosemena

El 29 de mayo concluyó el Foro de Turismo 2026, organizado por la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), con la participación de una amplia representación de actores del sector turístico panameño y una selecta agenda de expositores internacionales.

Como señalamos en la edición de FlyLinkers de febrero de este año, en Panamá no dudamos de que “la aviación se proyecta como motor de integración y desarrollo económico de Latinoamérica”. En esa misma línea, la consultora INDESA (Investigación y Desarrollo, S. A.) presentó un valioso análisis en el que sostuvo que “el gran desafío no es atraer más visitantes, sino facilitar su llegada al interior del país, donde el turismo puede generar empleo, atraer inversión y dinamizar las economías locales”. En otras palabras, el turismo, apoyado por el transporte aéreo, puede convertirse en un motor de desarrollo territorial y en una herramienta para distribuir mejor la riqueza.

En 2025, la tasa de pobreza multidimensional en Panamá fue de 14.1% a nivel nacional; sin embargo, en la provincia de Panamá se ubicó en apenas 4.4%, lo que evidencia una profunda disparidad territorial en la distribución de la riqueza. Conviene recordar que la economía de la ciudad de Panamá y sus áreas colindantes se nutre, en gran medida, de las actividades vinculadas al Canal de Panamá y de la infraestructura financiera, logística y de servicios de la zona metropolitana.

Entre los principales retos para llevar a las provincias los beneficios económicos que genera el turismo destacan la coordinación institucional, la conectividad vial y aérea, el acceso a servicios básicos y el desarrollo de una oferta de productos turísticos más competitiva.

En 2025, Panamá recibió 2.7 millones de visitantes, quienes generaron US$6.6 mil millones en gasto turístico. Para 2026, la proyección supera los 3.0 millones de visitantes. Más del 83% ingresó por el Aeropuerto Internacional de Tocumen; sin embargo, para muchos de ellos trasladarse hacia el interior del país implica viajes terrestres de aproximadamente tres horas. En contraste, por vía aérea los trayectos hacia destinos como Chiriquí o Bocas del Toro pueden tomar entre 30 y 45 minutos. Estas limitaciones de conectividad terrestre y aérea reducen la capacidad del turismo para generar una mayor derrama económica a lo largo del territorio nacional.

El análisis de INDESA concluye que existen brechas por corregir y retos por superar; no obstante, también identifica un potencial significativo por aprovechar. Para capturarlo, el turismo —especialmente en el interior del país— debe ocupar un lugar central en la estrategia nacional de desarrollo de Panamá.

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