Air Europa anunció una reducción de más del 21% en sus emisiones de CO₂ desde 2015, acercándose a su meta de disminuirlas un 30% para 2030. El avance fue posible por tres pilares: renovación de flota, uso de combustibles sostenibles (SAF) y la implementación de soluciones tecnológicas.
El reemplazo de aviones por modelos más eficientes, como los Boeing 787 Dreamliner para vuelos de largo alcance y los 737 para rutas de corta y media distancia, permitió transportar más pasajeros en menos vuelos. El Dreamliner reduce hasta en 25% el consumo de combustible frente a otros modelos similares.
Este año, la aerolínea sumará tres nuevos Boeing 787 y su primer 737 MAX, que operarán en rutas europeas y nacionales. Además, desde 2023, Air Europa ha utilizado SAF en vuelos entre Madrid y La Habana o Buenos Aires.
En tierra, las operaciones incorporaron medidas como taxi con un solo motor (SETO y SETI) y el reemplazo de vehículos por modelos eléctricos. También se implementó OptiClimb, una herramienta que optimiza la velocidad de ascenso para reducir consumo, con una previsión de evitar 10.100 toneladas de emisiones en 2025.
El plan Flight 2030, que incluye más de 40 iniciativas sostenibles, guía esta transformación. En 2023, la aerolínea recibió dos premios en el “The Aviation Challenge” de SkyTeam por sus menores emisiones en vuelos cortos y operaciones terrestres.