Varias aerolíneas recortaron rutas, redujeron frecuencias o ajustaron sus planes de flota en las últimas semanas, presionadas por el alza del combustible, las interrupciones del espacio aéreo y los retrasos en las entregas de aviones. En Brasil, Azul profundizará sus recortes de frecuencias para proteger caja: su CEO John Rodgerson estimó que el combustible podría sumar cerca de 1.000 millones de reales (unos US$200 millones) a su factura anual. IndiGo suspendió seis rutas internacionales hasta el 30 de septiembre, incluyendo Hong Kong y Shanghái, aunque mantiene más de 1.800 vuelos internacionales semanales. Air New Zealand postergó a 2027 la llegada de sus dos próximos Boeing 787-9 y Frontier vendió 11 posiciones de entrega de A321neo al lessor Avolon.
De acuerdo con Airways Magazine, los movimientos no anticipan un colapso de la demanda: la industria aún espera transportar un número récord de pasajeros en 2026. Pero IATA proyecta que la factura de combustible alcanzará US$351.000 millones este año, más del 31% de los costos operativos, mientras la demanda global de pasajeros cayó 2,2% interanual en mayo por la disrupción en Medio Oriente. Europa y Latinoamérica, en cambio, siguen mostrando crecimiento, lo que explica por qué la capacidad vuelve a racionarse con disciplina en vez de agregarse sin más.
Lee la noticia en la fuente original: https://www.airwaysmag.com/new-post/airlines-pull-back-capacity-in-recent-weeks