JetBlue Airways se encuentra bajo fuerte presión por parte de su segundo mayor inversor, Vladimir Galkin, quien advirtió que podría vender su participación si no hay mejoras significativas. Galkin, residente en Miami, posee cerca del 10% de la aerolínea y ha invertido 212 millones de dólares desde 2024.
La advertencia llega en un momento complejo para la compañía, cuyas acciones han caído un 43% en lo que va del año, superando ampliamente las pérdidas de otras aerolíneas como Delta (-17%) y United (-18%). A esto se suma una débil demanda de viajes y la eliminación de sus proyecciones financieras para el año.
Frente a este escenario, JetBlue reafirmó su plan estratégico JetForward, con el que aspira a alcanzar entre 800 y 900 millones de dólares en ganancias operativas para 2027. El plan incluye recortes de costos y ajustes operativos. Galkin recibió positivamente el anuncio, pero advirtió que los resultados deberán evidenciarse en los próximos trimestres. Entre sus propuestas, mencionó reducir el número de miembros del directorio.
Pérdidas y falta de interés en el mercado
JetBlue ha reportado beneficios en solo dos de los últimos nueve trimestres, y actualmente no cuenta con recomendaciones de compra por parte de los analistas. Según datos de LSEG al 23 de mayo, 10 analistas sugieren mantener las acciones, 5 recomiendan vender y 2 emitir una venta fuerte.
Aunque Galkin no ha fijado un plazo límite para salir de su inversión, reconoció que podría aguantar “tal vez por otro año”, esperando una recuperación pronta de la aerolínea.
Nuevas alianzas y estrategia comercial
Galkin destacó como subestimada una posible colaboración futura entre JetBlue y United Airlines, que permitiría a los pasajeros reservar vuelos cruzados en los sitios web de ambas aerolíneas a partir de 2027.
Además, JetBlue anunció esta semana la incorporación de asientos de clase ejecutiva en su ruta entre Orlando y Las Vegas, siguiendo el ejemplo de Spirit, como parte de una estrategia para aumentar ingresos mediante servicios premium.
Michael Matousek, de U.S. Global Investors, calificó como acertado el enfoque de la aerolínea en abandonar rutas no rentables y priorizar las de mayor margen.