Air India anunció la reducción del 15% en sus operaciones internacionales con aviones de fuselaje ancho, como parte de un plan de revisión de seguridad ampliado a su flota Boeing 777, luego del accidente del vuelo AI171 el pasado 12 de junio, en el que murieron 241 de las 242 personas a bordo, además de causar víctimas en tierra.
Inicialmente, las autoridades ordenaron inspecciones de seguridad a la flota de Boeing 787 Dreamliner de la aerolínea. Hasta la fecha, 26 de los 33 Dreamliners han sido revisados, y el resto lo será en los próximos días. Aunque no se han detectado fallos en esas revisiones, Air India decidió extender las verificaciones preventivas a sus Boeing 777.
La aerolínea justificó la medida como necesaria para restablecer la estabilidad operativa y evitar cancelaciones de último minuto, especialmente en un contexto marcado también por restricciones en el espacio aéreo debido a tensiones en Medio Oriente.
En los últimos seis días, Air India ya había cancelado 83 vuelos de larga distancia. La reducción del 15% se aplicará hasta mediados de julio, como mínimo.
En paralelo, Air India trabaja con una empresa británica de gestión de crisis para repatriar los cuerpos de las víctimas del accidente, entre ellas 52 ciudadanos británicos. Las investigaciones sobre la causa del siniestro continúan, en lo que se ha convertido en el primer accidente fatal registrado en un Boeing 787 Dreamliner.