KLM suspendió temporalmente la operación de siete de sus aviones Boeing 787 Dreamliner tras detectar una irregularidad en el mantenimiento de una válvula de recarga durante una inspección rutinaria. La aerolínea explicó que la medida es preventiva, pero provocó una ola de cancelaciones inmediatas en rutas como México, Chicago y Portland.
La compañía cuenta con 24 aviones de este modelo, por lo que la pérdida de casi un tercio de su flota representa un impacto operativo importante. Aunque KLM no aclaró si la falla es atribuible a su propio equipo o a un proveedor externo, sí informó que está reubicando a los pasajeros afectados en otras fechas.
Los modelos Boeing 777 de la aerolínea no se ven afectados, ya que utilizan sistemas de recarga distintos.