El gobierno de Estados Unidos está considerando modificar la norma 3-1-1 de líquidos en los controles de seguridad de la TSA, según informó la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Esta posible modificación llegaría tras la reciente eliminación de la exigencia de quitarse los zapatos al pasar por los puntos de control en los aeropuertos del país.
La actual regla 3-1-1 establece que los viajeros solo pueden llevar una bolsa de líquidos de un cuarto de galón (aproximadamente un litro), con envases individuales de hasta 3.4 onzas o 100 mililitros. Además, deben retirar esa bolsa de sus equipajes de mano al pasar por el escáner.
“Noem declaró que está revisando todos los procedimientos de la TSA**, incluyendo esta norma. “Estoy cuestionando los líquidos. Podría ser el próximo gran anuncio”, señaló en declaraciones citadas por la agencia Associated Press. Afirmó que el sistema actual cuenta con un enfoque de seguridad multicapa, lo que permitiría ajustar algunos protocolos sin comprometer la seguridad.
Hasta ahora, no hay una fecha definida para la implementación de estos cambios. Un portavoz de la TSA señaló a TravelPulse que cualquier modificación se anunciará únicamente a través de canales oficiales.
La restricción sobre líquidos fue introducida en 2006, tras el descubrimiento de un complot para usar explosivos líquidos en un vuelo comercial. La Unión Europea y otros países como Noruega, Suiza e Islandia mantienen normativas similares.
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