El colapso del control aéreo británico ha vuelto a demostrar hasta qué punto una incidencia informática puede propagarse por la red europea. El fallo registrado en el sistema de procesamiento de vuelos de National air Traffic System (NATS) provocó más de 2.000 cancelaciones en dos días y afectó a unos 330.000 pasajeros, según la prensa de Reino Unido. Que también recuerda que se trata del tercer episodio relacionado con este ente en tres años, reabriendo el debate sobre la resiliencia de una infraestructura crítica.
En ese contexto cobra especial actualidad iTEC SkyNex, el sistema de gestión del tráfico aéreo de nueva generación en cuyo desarrollo participa Enaire. No se trata de un único centro que vaya a sustituir a los controladores nacionales, sino de una arquitectura común para que distintos proveedores de navegación trabajen con tecnologías, datos y procedimientos compatibles. La alianza reúne a ocho gestores, entre ellos el propio Enaire, NATS y DFS, y cuenta con Indra como socio tecnológico.
Una mejoría de la información de los vuelos
El cambio fundamental se resume en pasar de una gestión muy apoyada en la posición presente del avión y en coordinaciones sucesivas entre centros a otra basada en su trayectoria completa. SkyNex incorpora operaciones con trayectoria 4D: longitud, latitud, altitud y tiempo. Así, el sistema no solo conoce dónde está una aeronave, sino dónde debería encontrarse después, lo que permite anticipar conflictos, ajustar rutas con mayor precisión y reducir intervenciones tácticas durante el vuelo.
Esa visión se apoya además en los llamados Flight Objects y en interfaces SWIM, concebidos para que los diferentes sistemas compartan una representación coherente y actualizada de cada vuelo. La ambición es que un avión que atraviesa varios espacios aéreos no dependa de sucesivos “silos” tecnológicos, sino de información común. iTEC sostiene que esta interoperabilidad puede disminuir desvíos, tiempos de vuelo, consumo de combustible y emisiones, además de reducir tareas rutinarias de los controladores.
La nueva tecnología persigue más capacidad, rutas más directas, menos tareas rutinarias y reducciones de tiempos, combustible y emisiones
Al automatizar tareas repetitivas y ofrecer una predicción precisa de las trayectorias, SkyNex pretende permitir que los controladores gestionen tráfico manteniendo los niveles de seguridad. Eso puede traducirse en rutas más directas, menos esperas y una mejor utilización del espacio aéreo, aunque no elimina factores externos como tormentas, huelgas, cierres de aeropuertos o averías ajenas al sistema. Esa mejora en la capacidad y la regularidad operativa sería la aportación más relevante percibida por aerolíneas y viajeros.
SkyNex reducirá el riesgo de caos
¿Habría evitado SkyNex el caos británico? Con la información disponible, no puede afirmarse. NATS explicó que el incidente se originó en su sistema de procesamiento de vuelos, pero la investigación sobre la causa debe determinar por qué falló y cómo respondieron las salvaguardas. Financial Times recoge que el Gobierno británico ha exigido explicaciones y que la autoridad de aviación realizará una revisión independiente. Por tanto, SkyNex mejora arquitectura e interoperabilidad, pero ningún sistema complejo ofrece riesgo cero.
Fuente: https://www.hosteltur.com/178548_el-nuevo-sistema-de-control-aereo-en-el-que-participa-enaire-evitara-otro-caos-como-el-britanico.html