El 8 de julio de 1940, un Boeing 307 Stratoliner de TWA (Transcontinental & Western Air) realizó el primer vuelo comercial del mundo con cabina presurizada, marcando un hito en la historia de la aviación. La aeronave despegó desde Burbank, California, con destino al Aeropuerto LaGuardia de Nueva York, transportando 33 pasajeros y 5 tripulantes.
El vuelo tuvo una duración de 12 horas y 22 minutos, alcanzando una altitud de 7.000 metros. Gracias a su sistema de presurización, la cabina mantenía una presión equivalente a unos 3.600 metros, lo que permitió a los pasajeros viajar con mayor confort y seguridad.
El Boeing 307 Stratoliner introdujo un diseño innovador, con un fuselaje circular de 3,66 metros de ancho, que permitía incorporar literas para vuelos nocturnos y ofrecer comidas a bordo, acompañadas de vino. Estas características sentaron las bases de lo que hoy se conoce como primera clase.
Del modelo se construyeron 10 unidades, de las cuales:
- 5 fueron entregadas a TWA
- 3 a Pan American Airways
- 1 fue adquirida por el empresario Howard Hughes
- 1 se perdió antes de su entrega
Con esta aeronave comenzó una nueva era en la aviación comercial, permitiendo vuelos más altos, largos y cómodos, transformando para siempre la experiencia de volar.