La aerolínea australiana Qantas fue víctima de un grave ciberataque que habría expuesto datos personales de hasta seis millones de clientes, según confirmó la empresa este 2 de julio de 2025. El incidente afectó un sistema de un centro de atención operado por un proveedor externo, donde se almacenaban los registros de los pasajeros.
El ataque fue detectado el lunes, cuando el equipo de TI de Qantas identificó actividad inusual en una plataforma usada en su centro de contacto con clientes. Aunque la compañía logró contener el sistema afectado, todavía se desconoce cuánto tiempo estuvo comprometida la información antes de que se identificara el hackeo.
Una revisión inicial confirmó que los datos comprometidos incluyen:
- Nombres completos
- Direcciones de correo electrónico
- Números de teléfono
- Fechas de nacimiento
- Números de viajero frecuente
Qantas aclaró que no se vieron comprometidos datos financieros, como información de tarjetas de crédito o pasaportes.
Investigación en curso y medidas de seguridad adicionales
La aerolínea inició una investigación urgente y está reforzando los controles de acceso y monitoreo de sistemas. La directora ejecutiva de Qantas, Vanessa Hudson, ofreció disculpas a los clientes y señaló: “Nuestros clientes confían en nosotros para proteger su información personal, y asumimos esa responsabilidad con seriedad”. La empresa ya comenzó a notificar a los clientes afectados.
Contexto de alerta en la industria
Este incidente ocurre pocos días después de que expertos en ciberseguridad advirtieran sobre intentos de hackeo dirigidos a aerolíneas internacionales. Según la firma Unit 42, el grupo de ciberdelincuentes conocido como Scattered Spider o Muddled Libra estaría utilizando ingeniería social para acceder a sistemas restringidos mediante el engaño a personal de soporte técnico.
Además, se informó que otras aerolíneas como Delta Air Lines, Hawaiian Airlines y WestJet también habrían sido blanco de ciberataques recientes.
La Oficina del Comisionado de Información de Australia espera que Qantas determine si el incidente requiere una notificación formal según la legislación vigente, para lo cual la empresa dispone de un plazo de 30 días.