A pesar de los conflictos internacionales y medidas arancelarias, la industria aérea global no enfrentará una caída significativa, de acuerdo con John Grant, analista en jefe de la consultora OAG. Así lo señaló durante un webinar donde se analizó el impacto de estos factores en el turismo y la aviación.
Conflictos como la guerra en Ucrania, la tensión entre Israel e Irán, y los enfrentamientos entre India y Pakistán han afectado al sector, obligando al cierre del espacio aéreo en partes del Medio Oriente. No obstante, Grant aseguró que el cierre de 2025 mantiene un panorama optimista para la industria, con un crecimiento proyectado del 4% al 5% anual.
Otros elementos que benefician al sector son:
- Descenso en el precio del petróleo, en comparación con 2024, lo que reduce los costos operativos de las aerolíneas.
- Debilidad del dólar frente a otras monedas, con apreciaciones de hasta un 10%, favoreciendo el turismo internacional.
- Disminución de tarifas promedio, especialmente en mercados con cierta desaceleración económica.
Impacto en el mercado México-Estados Unidos
Los aranceles han generado una caída en la percepción de viaje hacia Estados Unidos en países como Canadá, Alemania, Reino Unido, México e India, según datos compartidos por el portal Skift.
Sin embargo, el mercado aéreo entre México y Estados Unidos se mantiene como el segundo más grande del mundo, con un crecimiento del 4% en el primer semestre de 2025 en comparación con el mismo periodo del año anterior. Grant atribuyó este aumento a la expansión de aerolíneas como Viva y Volaris, que han recuperado capacidad rápidamente.
Según Jacob Yancey, jefe de analítica en Arrivalist, destinos como Miami y Orlando han mantenido una fuerte demanda desde México, incluso hasta mayo.
Por el contrario, los viajes desde Canadá hacia Estados Unidos registraron una caída del 4% en el primer trimestre de 2025 respecto al año anterior.
Llamado a diversificar destinos turísticos
Oliver Martin, director de Skift, criticó la falta de innovación en la promoción de destinos turísticos, indicando que la industria tiende a impulsar los mismos lugares tradicionales. Propuso que las organizaciones de gestión de destinos (DMOs) y gobiernos inviertan en promocionar destinos secundarios, de nivel dos y tres, para mejorar la distribución de visitantes y reducir el riesgo para las aerolíneas.