La disminución en el precio del combustible de aviación podría reflejarse en una reducción de los pasajes aéreos, según estimaciones de Willie Walsh, director general de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA). El combustible, que representa el mayor costo individual para las aerolíneas, ha bajado debido a la caída en los precios del crudo Brent, que actualmente ronda los 64 dólares por barril.
En una entrevista con Bloomberg, Walsh explicó que esta baja de costos podría ayudar a las aerolíneas a enfrentar una posible desaceleración de la demanda, y recordó que existe una correlación casi directa entre el precio del petróleo y el precio de los boletos. Sin embargo, advirtió que tarifas más bajas también afectan los ingresos totales del sector.
Estas declaraciones se dieron en el marco de la reunión anual de IATA en Nueva Delhi, donde se presentan las proyecciones oficiales de rentabilidad e ingresos para 2025.
Por otro lado, la OPEP+ anunció el 31 de mayo un nuevo aumento en la producción de petróleo para julio, con 411.000 barriles diarios adicionales, lo que elevaría la oferta global en hasta 1,4 millones de barriles diarios entre abril y julio. Esta política busca contrarrestar los efectos de los recortes prolongados que se mantuvieron desde 2022 para sostener los precios.
No obstante, el Fondo Monetario Internacional estima que países como Arabia Saudita necesitan que el crudo supere los 90 dólares por barril para sostener sus planes de gasto público.