El 1 de junio de 2025 comienza a operar por completo el nuevo aeropuerto Jorge Chávez de Lima, con la meta de posicionarse entre los principales centros de conexión aérea en Sudamérica.
Tras semanas de pruebas con vuelos limitados y una inauguración oficial el 30 de mayo, el aeropuerto inicia sus funciones a las 13:00 hora local. La obra, que tuvo varios retrasos desde su fecha inicial en diciembre de 2024, busca mejorar la conectividad y capacidad operativa del país.
La nueva terminal ha sido construida con una inversión de más de US$2.000 millones, tiene 270.000 m², 46 puertas de embarque y capacidad inicial para 40 millones de pasajeros al año, con posibilidad de expansión hasta 50 millones. Cuenta con dos pistas operativas simultáneas, lo que permitirá aumentar la frecuencia de vuelos hasta 54 movimientos por hora.
Entre sus innovaciones se incluyen controles de seguridad con tomografía tridimensional y puestos electrónicos de migración para residentes. Las antiguas instalaciones del aeropuerto quedarán como espacio para estacionamiento, mantenimiento y oficinas.
Actualmente, el aeropuerto de Lima busca triplicar su volumen de pasajeros en conexión, que hoy representa solo un 10% del total, con proyecciones de alcanzar 30-35%. Su ubicación estratégica permite vuelos desde Canadá hasta Argentina con aviones de fuselaje estrecho.
Pese a los beneficios, existen desafíos, como la falta de acceso peatonal a la terminal, espacio reducido para Inmigración y problemas de congestión vehicular en Lima-El Callao, que podrían afectar la experiencia de los viajeros.
El objetivo de largo plazo es que Lima compita con aeropuertos como El Dorado en Bogotá (46 millones de pasajeros) y el de São Paulo, consolidándose como una puerta de entrada entre Norte y Sudamérica.