Boeing anunció que estabilizará la producción del 737 MAX en 38 aviones por mes durante los próximos dos meses, como parte de su estrategia de recuperación tras las restricciones impuestas por la Administración Federal de Aviación (FAA). La medida fue tomada después del incidente ocurrido en enero de 2024, cuando un panel del modelo 737 MAX 9 se desprendió en vuelo, provocando una descompresión rápida.
Desde entonces, Boeing ha trabajado en la mejora de su cultura de seguridad y calidad, logrando avances en seis indicadores clave supervisados por reguladores. Entre las nuevas prácticas implementadas destacan la evaluación cruzada de reportes internos y el uso de inteligencia artificial para detectar fallas en la cadena de suministro.
El Director de Seguridad Aeroespacial, Son Ruhmann, explicó que se han ampliado los Sistemas de Gestión de Seguridad (SMS) en todas las áreas del negocio, incluyendo diseño, producción, soporte y proveedores. Este enfoque integral surge como respuesta al incidente de 2024 y fue desarrollado con el apoyo de reguladores, clientes y expertos del sector.
A pesar de los avances, cualquier aumento en la producción seguirá condicionado a la aprobación de la FAA y al cumplimiento de los estándares de calidad y seguridad. Boeing planea retomar el proyecto de una cuarta línea de producción cuando la operación actual esté completamente estabilizada.