El grupo de hackers Anonymous vulneró el sitio web de GlobalX, una aerolínea chárter con sede en Miami, conocida por operar la mayoría de los vuelos de deportación contratados por el gobierno de EE. UU. bajo la administración de Donald Trump.
GlobalX, formalmente Global Crossing Airlines, Inc., ha sido apodada informalmente como “ICE Air”, debido a su rol como principal contratista del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). En marzo, el presidente Trump invocó la Ley de Enemigos Extranjeros para intensificar las deportaciones.
Según Anonymous, el hackeo fue en respuesta al incumplimiento de una orden judicial que prohibía la deportación de presuntos miembros de la banda venezolana Tren de Aragua. A pesar de ello, GlobalX habría realizado tres vuelos con deportados al centro penitenciario de alta seguridad CECOT en El Salvador, mientras el caso seguía en curso en una corte federal de Washington D.C.
El grupo activista publicó una declaración en la web de la aerolínea (sin su autorización), acusándola de ignorar órdenes legales. GlobalX restauró el control del sitio, pero Anonymous afirma haber robado información personal de los pasajeros, incluyendo manifiestos de vuelos polémicos.
En paralelo, una investigación de ProPublica reveló las condiciones en las que el personal de cabina de GlobalX trabaja durante estos vuelos: no pueden hablar ni mirar a los detenidos, y en emergencias no tienen protocolos claros debido a que los pasajeros viajan esposados.
La Asociación de Auxiliares de Vuelo (AFA-CWA) ha expresado preocupaciones similares respecto a Avelo Airlines, otra compañía que recientemente aceptó contratos de deportación. El sindicato ha ofrecido respaldo a cualquier tripulante que se niegue a participar por razones éticas.