Los directivos solicitaron desde hace un mes una reunión con el presidente del consejo para ver los problemas de Boeing sin la presencia de Calhoun.
Siguen las fuertes turbulencias en Boeing, luego de los nuevos nombramientos en la alta dirección y el Consejo, parece que no acaban de definir cómo mejorar las relaciones con sus principales clientes. Y es que varias aerolíneas estadounidenses solicitaron el mes pasado una reunión con el presidente anterior y sin la presencia de Dave Calhoun, para platicar sobre sus preocupaciones y sobre las certificaciones pendientes de las versiones de los aviones Boeing MAX 7 y 10.
Canceló la reunión sin más
Pero en el inter, Larry Kellner decidió no continuar como presidente del consejo de Boeing y en su lugar fue nombrado Steve Mollenkopf quien, en una de sus primeras decisiones, canceló la reunión que tendría con los directores de Alaska, American, Southwest y United para hablar de los problemas recientes de la empresa, las certificaciones pendientes y las futuras entregas.
Mollenkopf solamente le comentó que pretende contactar a cada uno de los directivos de manera individual para atender sus inquietudes, pero en este momento y a pesar de sus buenas intenciones, podría parecer que más bien no quiere enfrentar a sus clientes ante los múltiples y abrumadores problemas que tienen. Aunque comprensible porque lleva apenas 2 semanas en su puesto, no es una buena estrategia.
Se desatan los rumores
Aunque no ha habido todavía comentarios por parte de los directivos de las aerolíneas mencionadas arriba, por supuesto que ya comenzaron los rumores sobre lo que está sucediendo en Boeing. Esto se suma, además, a los comentarios de algunos destacados ejecutivos, como Michael O’Leary de Ryanair y Tim Clark de Emirates, que abiertamente han estado criticando a Boeing por sus múltiples errores y demoras, que les han estado afectando sus planes de crecimiento y renovación de flota.
En febrero pasado, hablando para el Financial Times, Clark comentó que Boeing estaba en su “última oportunidad” al expresar sus preocupaciones por los procesos de manufactura que estaban presentando problemas, aunque entonces afirmó que tanto Calhoun como Stan Deal estaban trabajando en solucionar los problemas.
Y luego de los cambios en la alta dirección de Boeing, O’Leary comentó que le parecía muy bien que hubiera cambios porque eran muy necesarios y que Ryanair esperaba trabajar estrechamente con Pope para acelerar las entregas de los 737s este mismo año. Esto, por supuesto, luego de que unos días antes se le lanzó a la yugular a Calhoun por la gran cantidad de problemas de Boeing que estaban impactando directamente a los clientes, afirmando además que le gustaría tener un mayor número de aviones de Airbus, de los que el grupo solo cuenta con 27 A320s que vuelan con su filial Lauda Europe, la cual compraron ya con esa flota activa.
Fuente: https://www.transponder1200.com/nuevo-presidente-de-boeing-cancela-la-reunion-con-aerolineas/#google_vignette