Tras más de dos décadas fuera de servicio, el legendario avión supersónico Concorde regresará a la aviación comercial en 2026, coincidiendo con el 50° aniversario de su primer vuelo.
El relanzamiento será liderado por Fly-Concorde Limited, luego de que el presidente estadounidense Donald J. Trump firmara el pasado 6 de junio el “Concorde Bill”, que elimina la histórica prohibición de vuelos supersónicos sobre territorio estadounidense, vigente desde hace más de 50 años.
Tecnología renovada y enfoque sostenible
El nuevo Concorde conservará su icónica silueta, pero será 50% más liviano, fabricado con materiales compuestos avanzados y operará con combustible sostenible de aviación (SAF), reduciendo un 80% sus emisiones. Volará a 60.000 pies de altitud, muy por encima de los jets comerciales actuales, y será más rápido, silencioso y eficiente que el original.
La cabina interior será minimalista, inspirada en el diseño japonés, y su tecnología incorporará décadas de investigación aeroespacial.
Supresión del estampido sónico
El desarrollo está liderado por el físico y empresario Dr. Pano Kroko Churchill, CEO de The Concorde Co., quien patentó en mayo una tecnología para suprimir el boom sónico, permitiendo vuelos sobre tierra sin afectar comunidades.
Churchill es descendiente directo de Winston Churchill, y ha presentado este proyecto como una continuación de su legado de cooperación internacional.
Financiación con criptomoneda
Fly-Concorde también lanzará su propia moneda digital: Concorde Coin (CSSC), un stablecoin respaldado por activos de la compañía, diseñado para atraer inversión hacia un modelo de aviación limpio y de alta velocidad.
Concorde original: historia y legado
Desarrollado por British Airways y Air France, el Concorde original voló por primera vez en 1969 y operó entre 1976 y 2003, alcanzando velocidades Mach 2.04 (más de 2.100 km/h). A pesar de su innovación, solo 14 aeronaves entraron en servicio comercial, y sus altos costos, limitaciones de ruta y un trágico accidente en 2000 precipitaron su retiro.
En contraste, el nuevo Concorde apunta a convertirse en un símbolo moderno de sostenibilidad, lujo y velocidad, con tecnología de vanguardia y visión global.