El Gobierno de España, encabezado por Pedro Sánchez, ha aprobado el anteproyecto de la Ley de Consumo Sostenible, que incluye la prohibición de publicidad de vuelos de corta distancia cuando exista una alternativa menos contaminante y cuya duración no supere las 2 horas y media. Esta medida aplicará únicamente a vuelos dentro del territorio peninsular.
Además, Sánchez propuso la creación de un nuevo impuesto específico para billetes de avión en clase ejecutiva y jets privados, como parte del compromiso del país con las transiciones ecológicas y la resiliencia climática. España se suma así a una coalición internacional que promueve una mayor contribución del sector aéreo en materia ambiental.
Estas iniciativas se suman a la polémica multa de 179 millones de euros impuesta por el Ministerio de Consumo a las aerolíneas Ryanair, Vueling, EasyJet, Volotea y Norwegian por el cobro del equipaje de mano. Sin embargo, la sanción fue suspendida cautelarmente por el Tribunal Superior de Justicia de Madrid y actualmente está siendo revisada por la Comisión Europea, ante denuncias de que podría contradecir la normativa comunitaria.