Además, la compañía ha asegurado que, tanto el Centro de Control de Operaciones (OCC) como el Control de Tráfico Aéreo (ATC), están asegurados, aunque no ha detallado cómo se establece la comunicación entre aeronave y piloto, ya que requiere de intervención humana.

A pesar de ello, la herramienta de Airbus es otra garantía más para la tripulación y los pasajeros, con la seguridad de que, en caso de que exista un error humano, la tecnología pueda tomar el control de la situación.

“En la improbable situación en la que una tripulación no pueda controlar la aeronave, DragonFly puede redirigir el vuelo al aeropuerto apropiado más cercano y facilitar un aterrizaje seguro”, ha añadido Airbus.

Fuente: https://www.businessinsider.es/tecnologia-autonoma-airbus-imita-libelulas-1184790