Los agentes de viaje en EE.UU. han tenido que reorganizar itinerarios y gestionar cancelaciones debido a los retrasos frecuentes en el aeropuerto de Newark.
Las demoras han sido causadas por falta de personal en el control de tráfico aéreo, según autoridades del sector.
Algunas agencias han optado por redireccionar vuelos a aeropuertos alternativos como JFK y LaGuardia.